Una cuestión

Para el pájaro en el vuelo solitario
corriendo contra las nubes:

—¿Si usted fue frenó por un solo disparo
será peor que volar solo?

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¿Cómo puedo verme a mí mismo …?

 
¿Cómo puedo verme a mí mismo, eternamente, como cualquier cosa menos una persona ridícula? Un alma solitaria, errante. Siempre seré el artista inquieto y frustrado; la persona siempre en busca del absoluto, siempre alcanzando lo inalcanzable. A través de la pobreza de mi arte, he tomado conciencia de mi propia eternidad. Y aun después de dejar de lado la duda, sigo siendo consciente de que nadie dará testimonio de los sufrimientos que tan gentilmente he compartido con el mundo.

 
 
— Acosta, N. Joaquín

¡Adiós!

¡Adiós, adiós!
La palabra existe, hinchada, en el vacío; una cueva.
¡Adiós!
No hay sangre palpitante; no hay fiebre.
¡Adiós!
No hay vacilación— ¡Adiós!
La palabra estalla de una boca, una vez encerrados en silencio.
¡Adiós!
Los ojos permanecen secos; asombro se hincha como una tormenta en el pecho.
¡Adiós!
Con las mandíbulas cerradas, no hay mendicidad;
No hay otra palabra para que aparezca un retorno de la negrura estigio de la cueva.
¡Adiós!
Una palabra tejida con ese tejido exuberante de miedo y dolor.
¡Adiós!
La palabra devora los sentidos como el corazón de la noche devora el cielo.
¡Adiós!
Una palabra que borra el tiempo como un hábito.
¡Adiós! ¡Adiós!
El misterioso sonido de „¡Adiós!“ se eleva lentamente, como
una flor que crece de silencio y oscuridad.
¡Adiós! ¡Adiós!
Sin consuelo, un amanecer triste llega, y, de repente,
la corriente penumbra y misteriosa de la vida se revela;
y, la distancia que viajó el corazón durante el sonido, „¡Adiós!“,
se puede medir por la desolación que rodea ahora a ser.

 
 
—Acosta, N. Joaquín: Un reino de soledad

Sin título

Hemos pasado tanto tiempo en los libros y la aventura de la literatura y el arte; En poemas y cartas y notas. Hemos pasado tanto tiempo juntos, enterrados en un festival de palabras. Y todo el tiempo, esperaba que el silencio entre cada palabra y coma y signo de exclamación y otros signos de puntuación se deslizara con gracia a través del espacio y el tiempo, a través de los límites, borrar las líneas y alejarse lejos de las orillas familiares. Hemos pasado tanto tiempo en los libros y las palabras y todo el tiempo anhelé que leyeras mi corazón y derivara el significado de las cosas que yo era incapaz de entender.

Hemos pasado tanto tiempo juntos. Nosotros, cariño, dos almas en los límites del mundo.

 
 
—Acosta, N. Joaquín